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Dip. Leticia Villegas Nava
Diputada Presidenta
del Congreso del Estado |
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Este día se inicia un nuevo ciclo en la vida política de los guanajuatenses. La representación popular del Estado ha rendido su formal protesta de cumplir el mandato que el pueblo le confirió para desempeñarlo con respeto a la Ley y con responsabilidad, con patriotismo y lealtad, pero también con honestidad y verdad.
Con la alta responsabilidad que se me ha depositado para dirigir los trabajos legislativos durante el Primer Periodo Ordinario de Sesiones del Primer Año de Ejercicio Constitucional de la Sexagésima Primera Legislatura, deseo expresar a los integrantes de esta Asamblea y a los guanajuatenses algunas consideraciones acerca de las tareas que tenemos por delante y compartir, además, algunas reflexiones sobre nuestra función.
Por la suprema voluntad del pueblo, esta Asamblea será la expresión de la pluralidad y diversidad social de los guanajuatenses. En este recinto residirá por los siguientes tres años, la riqueza cultural, ideológica, política y social de una comunidad que al haber ejercido su sufragio en libertad y conciencia, ahora espera que sus representantes sean consecuentes con el mandato que les otorgó.
El Congreso del Estado tiene enfrente un gran desafío: construir el orden jurídico que se ajuste a las demandas sociales y la consecución de una vida social más justa y libre, más segura y ordenada, más plural y armónica. Todos hemos podido apreciar, a partir de las intervenciones de cada una de las fuerzas políticas representadas en esta Cámara, que recién se produjeron, que existe coincidencia en lo fundamental, acerca de nuestros objetivos; que es más lo que nos puede unir, que lo que nos puede confrontar.
Cada fuerza política tendrá el derecho legítimo de opinar en esta Asamblea y desde la tribuna, argumentar y plantear sus coincidencias y divergencias en torno al ejercicio de la función pública y a la conducción de la vida política de los guanajuatenses. Mientras en el ejercicio de su libertad de expresión, cada uno de los diputados y diputadas y las fuerzas políticas que representan, busque cumplir con la soberana voluntad popular, serán apreciadas las ideas y propuestas que desde la divergencia tiendan a la construcción de los acuerdos necesarios para alcanzar nuestros propósitos comunes.
Todos los integrantes de esta Asamblea deberemos mostrar actitudes y aptitudes deseables para desempeñar los trabajos que estamos emprendiendo desde hoy. Diálogo, apertura de miras, confianza y sensibilidad, tolerancia y serenidad son tan sólo las mínimas expresiones de una conducta y una ética políticas necesarias en toda democracia indispensables para el Poder Legislativo, si en verdad se busca el bienestar colectivo.
Nuestra entidad, como el resto del país, enfrenta difíciles circunstancias económicas que nos deben hacer reflexionar a las autoridades sobre la importancia de alcanzar los acuerdos y las decisiones que fructifiquen en reales beneficios para la comunidad. Es tiempo de impulsar y de fomentar las actividades públicas, privadas y sociales que detonen la inversión y la producción y que estimulen el empleo y el desarrollo social y humano de los guanajuatenses. A esos objetivos deben dirigirse lo mejor de nuestros afanes y talentos.
La construcción de una agenda legislativa no es una tarea individual sino de equipo. Por ello, las relaciones parlamentarias en el trabajo de la Sexagésima Primera Legislatura del Congreso del Estado de Guanajuato deben fincarse en la tolerancia, el diálogo, el consenso y el acuerdo entre las diversas fuerzas políticas para fomentar, promover y trascender el quehacer parlamentario.
Los legisladores debemos mantener y promover el entendimiento y la cooperación para darle eficiencia al trabajo legislativo, no sólo entre quienes integramos el Congreso, sino también frente a los Poderes Ejecutivo y Judicial, los Ayuntamientos, los Poderes de la Unión y frente a los grupos y organizaciones que se articulan en la sociedad.
La colaboración y el respeto entre los Poderes del Estado será más que principio de derecho público, máxima de conducta política. No se entienda que los pesos y contrapesos que configuran nuestro marco constitucional de actuación son la ocasión para enfrentamientos y pugnas estériles entre esta Asamblea y sus Pares. No. Por el contrario, son las garantías instituidas para los gobernados de que las atribuciones que habremos de ejercer sólo redunden en beneficio de los guanajuatenses.
La sociedad espera de esta Legislatura que interprete y acate fielmente el mandato que le entregó en las urnas, que los legisladores comprendamos y hagamos posibles las condiciones jurídicas, políticas y sociales que a cada habitante de Guanajuato le permitan acceder a mejores estadios de vida. Hoy reafirmamos el compromiso con el pueblo que nos ha concedido la oportunidad de servirle para su prosperidad y felicidad. Ése es su mandato.
La labor legislativa no debe estar bajo la sombra de sigilo ni ser de consumo interno, sino trascender y someterse a la aprobación o desaprobación de los representados mediante un compromiso ético de los parlamentarios: Rendir cuentas claras y de manera periódica a la sociedad guanajuatense, ejerciendo funciones de control político; presupuestarias y de fiscalización; administrativas, de dirección política y jurisdiccionales, sin menoscabo de las funciones materialmente legislativas.
Toda sociedad democrática precisa de un Poder Legislativo crítico, propositivo, acucioso, responsable y profesional. Guanajuato no será la excepción. No cejemos en ese empeño, por el bien de los guanajuatenses.
Estos son los retos, la corresponsabilidad es de todas y todos los diputados de la Sexagésima Primera Legislatura del Congreso del Estado de Guanajuato. Esta Presidencia asume el compromiso de conducir los trabajos parlamentarios con la responsabilidad, la dignidad y el decoro que reviste este cargo. Les expreso a ustedes, compañeros legisladores, que mi actuación se ceñirá a la plena observancia de las directrices de la Constitución y nuestra Ley Orgánica.
Guiado por estas normas y por las que imponen el trato republicano frente a los otros Poderes Públicos y ante la sociedad la Presidencia de la Mesa Directiva, durante su ejercicio, velará por la institucionalidad del Congreso del Estado ya que, sólo procediendo bajo dichos principios, el Poder Legislativo responderá con creces al Estado de Guanajuato.
Muchas gracias.
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